Tuvieron la mejor actitud en la cancha: nuestro Kindergarten Sur, la escuela Homo Vivens, así como el Liceo Mexicano Japonés se encontraron para unos juegos amistosos en el “Mini Mundial de Fútbol”.
Aunque la lluvia obligó a cambiar la jugada y mudar el torneo al gimnasio del Liceo Japonés, el cambio ayudó a que las familias disfrutaran los partidos de 15 minutos de forma muy cómoda.
¿Lo mejor de la jornada? Cada equipo entregó medallas hechas por los mismos niños a sus rivales. Aquí el marcador quedó en segundo plano: todos ganaron y el evento se convirtió en una gran convivencia entre familias, educadores y alumnos.





Comentarios recientes