¡Qué espectáculo de neuronas turboalimentadas! En nuestro concurso de cálculo mental hubo de todo: manos sudorosas, corazones acelerados y operaciones volando más rápido que las pausas. Entre nervios, risas y algún que otro “¡ya casi lo tenía!”, los alumnos de la Primaria Poniente demostraron que la agilidad mental también es muy divertida.
Lo más valioso fue presenciar la solidaridad y el respaldo constante entre estudiantes y docentes, que crearon un ambiente de gran energía positiva.
¡Felicidades a todos los participantes y a quienes hicieron posible esta gran experiencia!
Comentarios recientes